Archivos de la categoría ‘MITOLOGIA NORDICA’

Los Jotuns

Publicado: marzo 13, 2016 en MITOLOGIA NORDICA

En la mitología nórdica, los jotun eran una raza mitológica de gigantes con fuerza sobrehumana, descritos como la oposición a los dioses, a pesar de que frecuentemente se mezclaban o incluso se casaban con ellos, ambos Æsir y Vanir. Su fortaleza es conocida como Utgard y está situada en el Jötunheim, uno de los nueve mundos en la cosmología nórdica, separado de Midgard, el mundo de los hombres, por altas montañas y densos bosques. Cuando viven en otro mundo que no sea el suyo, parecen preferir cuevas y lugares oscuros.

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Los Æsir

Publicado: marzo 13, 2016 en MITOLOGIA NORDICA

Los æsir son los principales dioses del panteón nórdico. Están emparentados con Odín y habitan en el Asgard, siendo mencionados bajo el término genérico guðin, «dios».

Aparecen en la religión escandinava después de las invasiones indoeuropeas y fueron incorporados a un pantéon de dioses más antiguos (los vanir), en lugar de suplantarlos. Se encuentran trazas de esta fusión en la Völuspá, uno de los principales textos de la mitología nórdica.

Miembros
Las principales figuras a las que se rendía culto eran Odín, Frigg, Thor, Baldr y Tyr. El jefe de los æsir es Odín, que creó el mundo junto con sus hermanos Ve y Vili. Los enemigos de los æsir son los jotun, con los cuales se encuentran en una guerra constante; anteriormente habían luchado contra los vanir, con quienes luego se reconciliaron e intercambiaron prisioneros. (más…)

Ragnarök

Publicado: noviembre 16, 2014 en MITOLOGIA NORDICA

En la mitología nórdica, Ragnarök (en español: destino de los dioses) es la batalla del fin del mundo. Esta batalla será supuestamente emprendida entre los dioses, los Æsir, liderados por Odín y los jotuns liderados por Loki. No sólo los dioses, gigantes, y monstruos perecerán en esta conflagración apocalíptica, sino que casi todo en el universo será destruido.

En las sociedades guerreras vikingas, el morir en batalla era un destino admirable, y esto se tradujo en la adoración de un panteón en el que los dioses mismos no son eternos, sino que algún día serán derrocados, en el Ragnarök. En las propias sagas y poesía escáldica de los pueblos nórdicos aparecen claramente definidos los acontecimientos del Ragnarök, se conoce quién luchará contra quién, así como los destinos de los participantes en esta batalla. El Völuspá (Profecías de Völva — Shaman femenino), la primera serie del Edda poética (Edda mayor), que data desde 1000 d. C., cuenta la historia de los dioses, desde el inicio del tiempo hasta el Ragnarök, en 65 estrofas. La Edda prosaica (Edda menor), escrita dos siglos después por Snorri Sturluson, describe en detalle qué ocurrirá antes, durante y después de la batalla.

Lo que es único sobre el Ragnarök como historia apocalíptica (en el estilo Armagedón) es que los dioses ya saben a través de la profecía lo que va a suceder: qué avisará de la llegada del acontecimiento, quién será asesinado por quién, y así sucesivamente. Incluso saben que ellos no tienen el poder de evitar el Ragnarök. Esto está relacionado con el concepto de destino (véase Urðr, Wyrd) de los pueblos nórdicos antiguos.

La palabra Ragnarök consta de dos partes: ragna es el plural genitivo de regin, ‘dioses’ o ‘poderes gobernantes’, mientras que rök significa ‘destino’. Etimológicamente tanto regin/ragna como rök derivan de la misma raíz proto-indoeuropea *rak o *reĝ- (‘llevar hacia adelante, poner en su lugar, gobernar’). En el caso de rök, la raíz *reĝ- se vuelve *reig-, ‘estirar la mano’ o ‘asir una oportunidad’, de allí el sentido del ‘alcance (máximo)’ o ‘destino final’ (cf. reach, ‘alcance’ en inglés o en alemán reichen).1 En el siglo XIII, poetas nórdicos, probablemente por cuestión de estilo, cambiaron la palabra ragnarök por ragnarökkr. El término rökkr deriva por su parte del proto-indoeuropeo *reg (w) os-, ‘oscuridad, penumbra, atardecer’. La traducción alemana del vocablo ragnarökkr es Götterdämmerung, un término popularizado en el siglo XIX por Richard Wagner en su ciclo El Anillo del Nibelungo, cuya última ópera es El crepúsculo (u ocaso) de los dioses (Götterdämmerung, en alemán).

Preludio
A continuación se enumeran los acontecimientos principales significativos del inicio del Ragnarök:

1. El nacimiento de las tres criaturas más malvadas y poderosas, descendientes de Loki y Angrboda, llamados: Jörmundgander, Fenrir y Hela (o Hel), y la acción de los dioses para confinarlos.
2. La muerte de Balder y el castigo de Loki.

Profecías
El Ragnarök será precedido por el Fimbulvetr, el Invierno de Inviernos: tres inviernos sucesivos se seguirán uno a otro sin verano. Como resultado, explotarán los conflictos y las peleas, y todos los mortales desaparecerán.

Después de una persecución perpetua, el lobo Sköll y su hermano Hati finalmente devorarán a la diosa Sól y a su hermano Máni, respectivamente. Las estrellas desaparecerán de los cielos, sumiendo la tierra en la oscuridad.

La tierra se estremecerá tan violentamente que los árboles serán arrancados de raíz y las montañas caerán; cada unión y cada eslabón se romperá y se separará, liberando a Loki y su hijo, el lobo Fenrir. El terrible hocico de este lobo se abrirá tanto, que la parte inferior de su quijada raspará contra la tierra y la parte superior de su quijada ejercerá presión contra el cielo. Las llamas bailarán en sus ojos y saltarán de sus fosas nasales.

Eggthér, el vigilante de los Jotuns, se sentará en su tumba y rasgará su arpa, sonriendo severamente. El gallo rojo Fjalar cantará a los gigantes y el gallo de oro Gullinkambi cantará a los dioses. Un tercer gallo2, de color rojo óxido, levantará a los muertos en Hel.

Jörmundgander, la serpiente de Midgard, se levantará del lecho profundo del océano para dirigirse hacia la Tierra, retorciéndose y girando con furia sobre sí misma, provocando que los mares se alcen y azoten contra la tierra. Con cada respiración, la serpiente arrojará veneno, salpicando la Tierra y el Cielo con él.

De las tierras del este, el ejército de Jotun, conducido por Hrym, saldrá de su hogar en Jötunheim y navegará en la espantosa nave Naglfar (fabricada con las uñas de hombres muertos), que serán liberados por la marejada y la inundación, hacia los campos de batalla de Vigrid.

Desde el norte, una segunda nave dirigirá sus velas hacia Vigrid, con Loki, ahora desatado, como timonel, y los horrorosos habitantes de Hel como peso muerto.

El mundo entero estará en guerra, el aire temblará con los ruidos, fragores y ecos. En medio de esta agitación, los gigantes de fuego de Muspelheim, conducidos por Surt, avanzarán hacia el sur y partirán en dos el mismísimo cielo, cerca de Vigrid, dejando todo a su paso ardiendo en llamas. Mientras cabalgan hacia Bifrost, el puente del arco iris, éste se agrietará y se romperá tras ellos. Garm, el perro del infierno frente a Gnipahellir, también conseguirá liberarse. Él se unirá a los gigantes de fuego en su marcha hacia Vigrid.

De esta manera, todos los Jotuns y todos los habitantes de Hel, Fenrir, Jormundgander, Garm, Surt y los hijos ardientes de Muspelheim, se reunirán en Vigrid. Todos ellos llenarán el vasto terraplén que se extiende a ciento veinte leguas en cada dirección.

Mientras tanto, Heimdal, siendo el primero de los dioses que verá a los enemigos acercarse, hará sonar su cuerno Gjallarhorn, con tal ímpetu, que será oído a través de los nueve mundos. Todos los dioses despertarán e inmediatamente se reunirán en consejo. Después, Odín montará Sleipnir y galopará a la morada de Mimer para consultarle sobre el destino de su pueblo y de él mismo.

Entonces, Yggdrasil, el árbol del mundo, se sacudirá desde la raíz a la copa. Todo en la tierra, el cielo y Hel temblará. Todos los Æsir y Einherjer se pondrán sus vestimentas de batalla. Este extenso ejército (432.000 Einherjer — 800 de cada una de las 540 puertas del Valhalla) marchará hacia Vigrid y Odín cabalgará al frente, usando un casco de oro y una faja brillante, blandiendo su lanza Gungnir.

La batalla final

Odín se dirigirá hacia Fenrir; y Thor a su derecha, no podrá ayudarle porque Jörmungandr, una serpiente gigante, inmediatamente lo atacará. Freyr se enfrentará al gigante de fuego Surt, pero se convertirá en el primero de todos los dioses en sucumbir, pues él habrá prestado su propia espada a su criado Skirnir. Todavía quedará una larga batalla antes de que sucumba Freyr. Tyr logrará matar a Garm, pero será herido tan seriamente que morirá, pero sólo hasta poco después de que el mundo sea destruido por el fuego. Heimdall se encontrará con Loki, y ninguno sobrevivirá el igualado encuentro. Thor matará a Jörmungandr con su martillo Mjölnir, pero solo podrá dar nueve pasos antes de caer muerto, envenenado por la saliva venenosa que Jörmungandr escupió sobre él. Odín peleará con su poderosa lanza Gungnir contra Fenrir, pero finalmente será devorado por el lobo después de una larga batalla. Para vengar a su padre, Vidar llegará inmediatamente y pondrá un pie en la quijada del lobo. En este pie él calzará el zapato que ha estado forjando desde el principio de los tiempos, que consiste en tiras de cuero cortadas por los hombres sobre los dedos del pie y los talones de sus zapatos. Con una mano agarrará la quijada del lobo y quebrará su garganta, matándole por fin.

Entonces, Surt quemará el universo entero con fuego. La muerte llegará a todos los seres en la Tierra. El sol se apagará y las estrellas desaparecerán de los cielos. Surgirán vapores tóxicos y las llamas estallarán, abrasando el cielo con el fuego. Finalmente, la tierra se hundirá en el mar.

Consecuencias
Después de la destrucción, una tierra nueva emergerá del mar, verde y justa. Los cereales madurarán en los campos que nunca fueron sembrados. El prado Iðavöllr, en el Asgard ahora destruido, no habrá sucumbido al final de todo. El sol reaparecerá como Sól, ya que antes de ser tragada por Sköll, habrá dado a luz a una hija, idéntica a ella. Esta hija virginal reanudará el camino de su madre en el nuevo cielo.

Unos cuantos dioses sobrevivirán a la dura prueba: El hermano de Odín, Vili, los hijos de Odín, Vidar y Vali, los hijos de Thor Modi y Magni, que heredarán el martillo mágico de su padre, Mjölnir, y finalmente Hœnir, que sostendrá la varita y preverá lo que está por venir. Balder y su hermano Höðr, quienes murieron antes del Ragnarok, emergerán del infierno y se postrarán en los aposentos de Odín, el Valhalla de los cielos. Al reunirse en Idavöll, estos dioses se sentarán juntos, discutirán su conocimiento oculto y charlarán sobre muchas cosas que han sucedido, incluyendo el mal de Jörmungandr y Fenrir. En la hierba encontrarán los tableros de ajedrez de oro, los cuales utilizaron los Æsir, y admirarán esta maravilla. (Ninguna de las diosas es mencionada en las varias versiones de las consecuencias de Ragnarök, pero se asume que Frigg, Freyja y otras diosas han sobrevivido).

Dos seres humanos también escaparán a la destrucción del mundo ocultándose profundamente dentro de la madera del Yggdrasil -algunos dicen que en el Bosque de Hodmímir – donde la espada de Surt no tiene poder de destrucción. Les llamarán Líf y Lífthrasir (en nórdico antiguo, Líf ok Lífþrasir). Emergiendo de su refugio, Líf (o liv, ‘vida’) y su esposo Lífþrasir (‘quien desea o busca la vida’) vivirán en el rocío de la mañana y repoblaran el mundo humano. Adorarán su nuevo panteón de dioses, gobernado por Baldr.

Todavía existirán muchas moradas que contendrán las almas de los muertos. Según la Edda prosaica, otro cielo existe al sur y sobre Asgard, llamado Andlang, y un tercer cielo sobre este, llamado Vidblain; y estos lugares ofrecerán protección mientras el fuego de Surt quema al mundo. De acuerdo a los dos ‘Eddas’, después del Ragnarok, el mejor lugar de todos será Gimlé, un edificio más favorable que el sol, cubierto con oro, en el cielo. Allí, los dioses vivirán en la paz entre ellos y con otros. Existirá Brimir, un aposento en Ókólnir (‘nunca frío’), en donde una gran cantidad de buenas bebidas serán servidas. Y existirá Sindri, un excelente aposento hecho enteramente de oro rojo, en Nidafjoll (‘montañas oscuras’). Las almas de voluntad buena y virtuosa vivirán en estos lugares.

La Edda prosaica también menciona otra morada llamada Náströnd (‘playa de cadáveres’). Náströnd será parte del inframundo y será tan vil como extensa: ninguna luz del sol llegará a este lugar; todas sus puertas se ubicarán de cara al norte; sus paredes y azotea serán hechas de serpientes entrelazadas, con sus cabezas mirando hacia adentro, arrojando tanto veneno que correrá como ríos en los pasillos. Los asesinos, los que rompen sus promesas, y los incestuosos nadarán a través de estos ríos por siempre.

Y en el peor lugar de todos, Hvergelmir, los Nidhogg que hayan sobrevivido al Ragnarök, torturarán los cuerpos de los muertos, succionando la sangre de sus cuerpos.

Después de todo, en este mundo nuevo, la maldad y la miseria no existirán más, los dioses y los hombres vivirán juntos en paz y armonía. Los descendientes de Lif y de Lifthrasir habitarán Midgard.

Guerra entre los Æsir y los Vanir

Publicado: octubre 20, 2014 en MITOLOGIA NORDICA
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En la mitología nórdica, la Guerra entre los Æsir y los Vanir fue la guerra que tuvo lugar entre los Æsir y los Vanir, dos grupos de dioses. La guerra culminó con la unificación de las dos tribus en una sola tribu de dioses. Fue un acontecimiento importante en el canon y sus consecuencias y la potencial historicidad en torno a los relatos de la guerra son un tema de amplio debate y discurso académico.

Información fragmentada sobre la guerra aparece en algunas fuentes sobrevivientes. Así, la guerra es descrita en Völuspá, un poema recogido en la Edda poética en el siglo XIII de fuentes tradicionales más tempranas, en el libro «Skáldskaparmál» de la Edda prosaica, escrito en torno al año 1220 por Snorri Sturluson, y en una forma evemerista en la Saga de los Ynglings, primera parte de la Heimskringla, también escrita por el poeta e historiador islandés Snorri Sturluson en el siglo XIII.

 

Los siguientes testimonios proveen información sobre la guerra:

Edda poética

“Los Æsir contra los Vanir” (1882) por Karl Ehrenberg.
En dos estrofas del Völuspá, la guerra es relatada por una völva (quien se refiere a sí misma en tercera persona), mientras el dios Odín la cuestiona. En la primera de las dos estrofas, la völva dice que recuerda la primera guerra en el mundo, cuando la diosa Vanir Gullveig fue atravesada con lanzas y, luego, quemada tres veces en uno de los salones de Odín, pero que Gullveig renació las tres ocasiones. En la siguiente estrofa, la völva sostiene que Gullveig renacida del fuego fue llamada Heiðr (que significa “la Brillante”,1 también sería pertinente el adjetivo “Reluciente” o el sustantivo “Honor”2 ) cada vez que regresaba a casa, que era sabia y lanzaba hechizos. La diosa Gullweig/Heiðr practicaba un tipo de hechicería (Seid) donde podía, como cuando estaba en trance, y fue “siempre la favorita de las mujeres malvadas.”

 

Los Vanir demandaron una reparación de los Æsir por la tortura de Gullweig: los Vanir querían tener el mismos estatus y privilegio que los Æsir. Así, en una estrofa posterior, la völva le dice a Odín que todos los poderes fueron a los sitios del juicio y discutieron si los Æsir debían pagar una multa o si, en su lugar, todos los dioses debían tener tributos. Al final, los Æsir se negaron y rompieron las conversaciones, por lo que estalló una guerra entre las dos tribus. Más adelante en el poema, una estrofa proporciona el último de los relatos de la völva sobre los eventos que rodearon a la guerra. Afirma:

Odín arrojó una lanza, la tiró sobre la multitud;
que seguía siendo la primera guerra en el mundo,
el muro de defensa del bastión de los Æsir fue roto;
los Vanir, indomables, estaban pisoteando la llanura.

 

 

 

John Lindow sostiene que las estrofas son muy imprecisas y que tiene un problema en particular al traducir la segunda mitad de la estrofa 23; sin embargo, afirma que las estrofas parecen transmitir información sobre una batalla precipitada por la entrada de Gullveig/Heiðr entre los Æsir, dado que no habían sido capaces de matarla y que aquella practicaba un tipo antiguo de magia, Seid.3 Lindow postula que la estrofa 23 parece referirse a una incapacidad de alcanzar una tregua durante la guerra y que, de ser así, el poema fluye hasta bien entrada la guerra descrita en la estrofa 24, aunque esta formulación en la estrofa 23 también podría indicar un movimiento hacia una comunidad en la que participarían tanto los Æsir como los Vanir.

Edda prosaica
En el libro Skáldskaparmál (capítulo 57) de la Edda prosaica, el dios Bragi explica el origen de la poesía. Bragi dice que se originó en la guerra entre los Æsir y los Vanir, durante la conferencia de paz donde tanto los Æsir como los Vanir establecieron una tregua al escupir en una tina. Cuando se marcharon, los dioses decidieron que no debía ser derramada, sino que debía ser mantenida como un símbolo de su paz y, así, de su contenido (la saliva de los dioses) hicieron un hombre, Kvasir, quien fue más tarde asesinado y de su sangre mezclada con miel se hizo la hidromiel que inspiraba a los poetas.4

Heimskringla[editar]
En el capítulo 4 de Heimskringla, Snorri Sturluson presenta un relato de forma evemerista de la guerra. Sostiene que Odín llevó un gran ejército de Asia (Ásaland) para atacar al pueblo de Vanaland; sin embargo, según Sturluson, el pueblo de Vanaland estaba bien preparado para la invasión y defendió su territorio tan bien que la victoria estuvo a disposición de ambos bandos y ambas partes produjeron inmenso daño y devastaron las tierras de unos y otros.

Sturluson afirma que los dos bandos finalmente se cansaron de luchar y acordaron reunirse para establecer una tregua. Ambas partes lo hicieron e intercambiaron rehenes. Vanaland habría enviado a Ásaland a su mejor hombre: Njörðr, descrito como rico, y a su hijo Freyr a cambio de Hœnir de Ásaland, descrito como grande, guapo y, según el pueblo de Vanaland, adecuado para ser un jefe. Además, Ásaland envió a Mímir, un hombre de gran entendimiento, a cambio de Kvasir, a quien Sturluson describe como el hombre más sabio de Vanaland.
Sturluson continúa su relato con la llegada a Vanaland de los rehenes. Hœnir fue nombrado inmediatamente jefe y Mímir a menudo le daba buenos consejos; sin embargo, cuando Hœnir estaba en reuniones y en la Thing sin Mímir a su lado, siempre respondía de la misma manera: «Dejen que otros decidan». Posteriormente, los habitantes de Vanaland sospecharon que habían sido engañados en el intercambio con los pobladores de Ásaland, por lo que capturaron a Mímir, lo decapitaron y enviaron su cabeza a Ásaland. Odín tomó la cabeza de Mímir, la embalsamó con hierbas para que no se pudriera y conjuró sobre ella, con lo cual le dio el poder de hablarle y revelarle secretos.5

Según Snorri Sturluson, Odín entonces nombró a Njörðr y Freyr para que se convirtieran en sacerdotes de costumbres de sacrificios y se volvieron Diar (Dioses) del pueblo de Ásaland. Freyja, hija de Njörðr, fue la sacerdotisa de estos sacrificios y es descrita como quien introdujo el seid en Ásaland.5

Teorías
Varias teorías rodean la Guerra entre los Æsir y los Vanir:

Base proto-indoeuropea
Como los Vanir han sido a menudo considerados dioses de la fertilidad, la Guerra entre los Æsir y los Vanir ha sido propuesta como un reflejo de la invasión de los cultos locales de fertilidad en algún lugar de las regiones habitadas por los pueblos germánicos por un culto más agresivo y propenso a la guerra.3 Esta ha sido presentada como una analogía de la invasión de los pueblos indoeuropeos.3 Georges Dumézil sostiene que la guerra no debe ser necesariamente entendida en términos históricos más que cualquier otro mito, debido a que está situada antes de la emigración desde el Medio Oriente y afirma que los relatos están más centrados en la tregua que en los detalles relativos a las batallas.

Diversos académicos han citado paralelismos entre la Guerra entre los Æsir y los Vanir con el Rapto de las sabinas de la mitología romana y con el Mahábharata de la mitología hindú, proveyendo apoyo a una «guerra de las sociedades» proto-indoeuropeas. Para explicar estos paralelos, J. P. Mallory afirma:

Básicamente, los paralelos conciernen a la presencia de representantes de la primera (mágico-jurídica) y de la segunda clase (guerrera) [de una sociedad] en el bando victorioso de una guerra que, finalmente, somete e incorpora a personajes de una tercera clase; por ejemplo, las mujeres sabinas o los dioses Vanir nórdicos. De hecho, la propia Ilíada ha sido examinada bajo la misma perspectiva. Entonces, la estructura final del mito es que la sociedad proto-indoeuropea de tres partes [o clases] se fusionó solo después de una guerra entre la primera y segunda contra la tercera.7
Varios académicos consideran equivalentes las figuras de las diosas Gullveig/Heiðr y Freyja.8 Estas conclusiones han sido alcanzadas por medio de comparaciones entre el uso de Seid por la figura de Gullveig/Heiðr en Völuspá y la mención de Freyja realizando seid en los Æsir desde los Vanir en Heimskringla.3 Esto, a veces, es interpretado como que la corrupción ejercida por los Vanir sobre los Æsir llevó a la Guerra entre ambos bandos de dioses.3

Lindow afirma que incluso si las dos diosas (Gullweig y Freyja) no fueran idénticas, los variados relatos de la guerra parecen compartir la idea de una entrada disruptiva de personas en un pueblo.3 Lindow compara la aparición de Gullveig/Heiðr entre los Æsir con la disrupción de Hœnir y Mímir entre los Vanir en Heimskringla.3 Por último, Lindow destaca que los tres relatos comparten la noción de adquisición de herramientas para la conquista de la sabiduría; la práctica de seid en dos relatos y la cabeza de Mímir en el otro.

Heimdal (Heimdallr en nordico antiguo , el prefijo Heim- significando hogar, casa, mientras que el significado del sufijo -dallr es desconocido) es el dios guardián en la mitologia nordica. Es hijo de Odin y de nueve mujeres gigantes que lo nutrieron con sangre de jabalí. Poseía una vista aguda, un fino oído y podía estar sin dormir varios días. Pero en cambio, no podía hablar. Su percepción era tan extraordinaria que oía crecer la hierba, razón por la cual se le designó guardián de la morada de los dioses, Asgard, y del Bifrost, el arco iris que hace de puente hasta ella.

Según la mitología Nórdica, con un cuerno llamado Gjallarhorn, que Odin le regaló, anunciará el combate entre dioses y gigantes, después del cual sobrevendrá el fin del mundo, el Ragnarok. Heimdal intervendrá en la lucha, en la que será muerto por el dios malignoLoki. Aunque será símbolo de Poder porque será el último dios en caer en el Ragnarok . Una tradición nórdica dice que descendió a la tierra y engendró en tres mujeres los tres linajes (castas): príncipes, súbditos y siervos.

Origen e Historia de Heimdall

En el transcurso de un paseo en la orilla del mar, Odín vio una vez a nueve bellas gigantas, las doncellas de las olas, Gialp, Greip, Egia, Augeia, Ulfrun, Aurgiafa, Sindur, Atla e Iarnsaxa, profundamente dormidas en las blancas arenas. El dios del cielo quedó tan enamorado de las hermosas criaturas que, como relatan los Eddas(Relatos que describen los mitos nórdicos), se desposó con las nueve y se combinaron, en el mismo momento, para traer al mundo un hijo que recibió el nombre de Heimdall.

Las nueve madres procedieron a alimentar a su bebé con la fuerza de la tierra, la humedad del amor y el calor del Sol, una dieta que demostró ser tan fortalecedora que el nuevo dios adquirió un crecimiento completo en un espacio de tiempo increíblemente corto y corrió a unirse a su padre en Asgard. Encontró a los dioses observando con orgullo el arco iris del puente Bifröst, el cual acababan de construir con fuego, aire y agua, los tres materiales que aún pueden verse en este extenso arco, donde brillan los tres colores principales significativos de estos elementos: el rojo representando al fuego, el azul al aire y el verde a las frescas profundidades del mar.

Heimdall, guardián del arco iris (Bifröst)

Heimdall, tocando el Gjallarhorn, el cuerno que anuncia la batalla final entre las fuerzas del bien y las del mal, el temido Ragnarok, “El crepúsculo de los dioses”. Este puente unía a Midgard (la tierra de los hombres) con Asgard (la tierra de los dioses) y terminaba bajo la sombra del poderoso árbol Yggdrasil, cerca del cual se encontraba el manantial que Mimir velaba, y el único inconveniente que evitaba el pleno disfrute del glorioso espectáculo era el temor a que los gigantes de escarcha llegaran a usarlo para lograr acceder a Asgard.

Al momento de la llegada de Heimdall, los dioses estaban deliberando sobre la conveniencia de asignar un guardián fidedigno y vitorearon al nuevo recluta como alguien apropiado para cumplir con las onerosas obligaciones de su cargo.

Heimdall accedió con alegría a asumir la responsabilidad y desde entonces veló día y noche el sendero de arco iris que se adentraba en Asgard. Para permitir que Heimdall detectara la aproximación de cualquier enemigo desde lejos, la asamblea de los dioses le concedió sentidos tan agudos que se dice que era capaz de oír crecer la hierba en las colinas y la lana en los lomo de las ovejas; de ver a cien millas de distancia tan claramente tanto de día como de noche, y con todo ello, necesitaba menos tiempo de sueño que un pájaro, así era el poderoso Heimdall.

A Heimdall se le proporcionó además una reluciente espada y una maravillosa trompeta, llamada Gjallarhorn, la cual los dioses le ordenaron que hiciera sonar siempre que divisara la aproximación de sus enemigos, los gigantes de escarcha, pretendiendo que su sonido despertaría a todas las criaturas en el cielo, la tierra y Niflheim. Su último terrible sonido anunciaría la llegada del Ragnarok, día en que la batalla final sería disputada, y en el cuál mataría a su enemigo de muerte Loki.

Para tener este instrumento, que era un símbolo de la Luna creciente, siempre a mano, Heimdall o bien lo colgaba de una rama del Yggdrasil sobre su cabeza o lo sumergía en las aguas del manantial de Mimir. En este último lugar yacía junto al ojo de Odín, que era un símbolo de la Luna llena.

El palacio de Heimdall, llamado Himinbjorg, estaba situado en el punto más alto del puente, y allí le visitaban a menudo los dioses para beber del delicioso hidromiel con el que él los agasajaba.

Heimdall siempre era representado con una resplandeciente armadura blanca, por lo que era conocido como el dios brillante o de la luz. También era conocido como el dios delicado, inocente e indulgente, nombres que merecía, pues era tan bondadoso como hermoso y todos los dioses le amaban cariñosamente. Conectado por el lado de sus madres con el mar, a veces era relacionado con los Vanes y ya que los antiguos nórdicos, especialmente los islandeses a quienes el mar los rodeaba, les parecía el elemento más importante, creyendo que todo había emergido de allí. Le atribuían un conocimiento muy extenso y se lo imaginan especialmente sabio.

A Heimdall se le distinguía también por sus dientes de oro, que destellaba cuando él sonreía y se ganó el sobrenombre de Gullitani (el de los dientes de oro). También era el orgulloso propietario de un veloz corcel de crines de oro llamado Gulltop, que le transportaba de acá para allá pero especialmente temprano por la mañana, a cuya hora, como heraldo del día, tenía el nombre de Heimdellinger.

             

 

 

LOS VANIR

Publicado: mayo 23, 2012 en MITOLOGIA NORDICA
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Los Vanir son uno de los dos grupos de dioses de la mitología nórdica, los otros son los Æsir. El nombre quizás tenga una raíz proto-indoeuropea *wen– “luchar, ganar”, relacionado con Venus (comparar con Vanadis), Wynn (protogermánico *Wanizaz), griego antiguo Wanax.

Los principales son Njöror, el padre de los dioses Vanir y dios del mar, Frey el dios de la fertilidad y Freyja la diosa del amor y de la sexualidad. Estos vivían junto a los Æsir en el Asgard, luego del intercambio de rehenes tras la guerra que los enfrentó. El poema Skírnismál de la Edda poética islandesa cuenta la historia de Freyr buscando su amor. Freyr sentado sobre el trono de Odín, sobre los mundos, espíaba la giganta Gerd, de la cual se enamoró. Entregó su caballo y su espada mágica a Skirmir, a cambio de que fuera a buscar a Gerd y manifestarle el amor que Frey sentía por ella. Skirmir lo hizo, y luego de amenazar a Gerd con maldecirla, ella aceptó casarse con Frey. Debido a este incidente, Frey no tendrá su espada cuando llegue el Ragnarök.

Para terminar la guerra entre los dioses, ambos bandos acordaron intercambiar rehénes. Sin embargo los Vanir fueron engañados; furiosos cortaron la cabeza de uno de sus rehenes, Mímir, y la enviaron a los Æsir. Odín recibió la cabeza y la colocó bajo el árbol de la vida, el Yggdrasil. El origen de algunos Vanir, como Skaði, Lýtir, Gerd y Óðr es debatido. Óðr apenas es mencionado en las Eddas como esposo de Freyja, pero nada más se sabe de él (aunque a veces parece ser uno de los nombres de Odín). Los dioses Njörðr y Frey aparecen en la Saga de los Ynglings de Snorri Sturluson como reyes de Suecia. Sus descendientes en el trono de Suecia pueden ser llamados Vanir como:

  • Fjölnirque era hijo de Frey y de la giganta Gerd.
  • Sveigder que se casó con Vana de Vanaheimcon quien tuvo como hijo a Vanladi
  • Vanlandi cuyo nombre se relaciona con los Vanir, y que se casó con una hija del jotun Snær

 Características

Son dioses de la fertilidad, el mar y la prosperidad. Mientras que los Æsir fueron dioses de la guerra, los Vanir eran ricos y dadores de riqueza, patrones de la fecundidad, placer y paz, y con los Æsir, traían unidad. Tenían un profundo conocimiento de las artes mágicas, por lo que eran capaces de predecir el futuro. Se decía que fue Freyja quien enseñó magia a los Æsir. También practicaban endogamia e incesto, ambas cosas prohibidas entre los Æsir; por ejemplo Freyr y Freyja eran hijos de Njörðr y su hermana Nerthus. Esto luego llevó a conflictos cuando los cristianos intentaron convertir a los paganos nórdicos. El culto a los Vanir era predominante en comunidades pesqueras.

 Los Vanir y los Elfos

Las Eddas posiblemente identificaron a los Vanir con los elfos Alfar, es frecuente que intercambien “Æesir y Vanir” por “Æesir y Alfar” cuando quieren referirse a todos los dioses. Tanto los Vanir como los Alfar tenían poderes sobre la fecundidad y este intercambio sugiere que los Vanir pudieron ser sinónimo de elfos. Cabe suponer que existía una diferencia de jerarquías entre los elfos, que eran deidades de la fertilidad menores, mientras que los Vanir eran los dioses principales. Freyr podría haber sido un gobernante de los elfos en el Alfheim.

 Los Vanir y sus huéspedes

  • Freyja, dependiendo de la fuente, puede ser:

– Diosa del amor, la belleza y la fertilidad. – Diosa de la guerra, la muerte, la magia, la profecía y la riqueza.

  • Freyr, dios de la lluvia, del sol naciente y de la fertilidad.
  • Gerd, diosa de la fertilidad y del sexo.
  • Gullveig, cuando los Æsir la trataron mal, estalló la guerra.
  • Hœnir, un rehén Æsir.
  • Mímir, un rehén Æsir al que los Vanir le cortaron la cabeza y se la enviaron a Odín.
  • Kvasir, Vanir más sabio de todos los dioses.
  • Lytir, dios algo así como semidiós adivino.
  • Njörðr, dios de la tierra fértil y de la costa marina, náutica y la navegación.
  • Nerthus, diosa de la tierra.
  • Skaði, diosa del invierno y cazadora. Aunque Skaði en realidad es una giganta, fue la mujer de Njorð, por eso se la considera parte de los Vanir.

Hay una posible relación entre Heimdall y los Vanir, según H.R. Ellis Davidson.

 Enfrentamiento con los Aesir

Hubo un tiempo que Odín convocó a los dioses en asamblea en Asgard, y decidieron que nunca habría una guerra dentro del reino de Asgard, que siempre habría paz mientras los Aesir gobernasen. Los dioses crearon una forja donde fabricaron en ella sus armas y todos los ornamentos para sus bellos y majestuosos palacios.

En el centro existía Yggdrasil, el árbol más robusto jamás conocido. Sus tres raíces estaban situadas en el Niflheim una, en el Jotunheim otra y la tercera en el Asgard, lo que daba estabilidad al universo. Junto a las raíces fluía un arroyo. En el que estaba próximo a la del Niflheim habitaba una serpiente maligna llamada Nidhogg, que roía continuamente la raíz, con la esperanza de que conseguiría acabar con él, para provocar el eterno caos en el universo. Cerca de la raíz de Asgard fluía el Urd, donde se situaba el Gladsheim, donde solían reunirse los Aesir. Las Nornas, que controlaban el destino, también vivían en este arroyo. Junto a la raíz del Jotunheim estaba el pozo de la sabiduría vigilado por Mimir. Era aquí donde Heimdall guardaba el cuerno que haría sonar al comienzo del Ragnarok (el ocaso de los dioses o fin del mundo conocido).

Durante mucho tiempo los Aesir, gigantes, enanos, duendes y los hombres vivieron en armonía. No habían conflictos entre unos y otros, por lo que no había ningún problema.

Existían algunas criaturas que ni siquiera los Aesir podían soportar. Una de ellas era una bruja llamada Gullveig. Siempre que visitaba Asgard dejaba entrever su pasión por el oro y tanta avaricia resultaba repulsiva a los ojos de los Aesir. Un día, durante un de sus viajes, los Aesir no pudieron soportarla más, y la mataron. Después lanzaron su cuerpo a una gran hoguera en medio del Gladsheim.

Pero los poderes de Gullveig eran extraordinarios. Tres veces la mataron los Aesir, y otras tantas la arrojaron al fuego, pero cada vez ella resucitaba de las llamas. Después de esto, los Aesir la llamaron Heid, la que brilla. Heid pronto se convirtió en una diosa de la maldad, que esparcía sus poderes para corromperlo todo.

Cuando los Vanir, los dioses del mundo natural, que vivían en el reino de Vanaheim, no lejos del Asgard, se enteraron de que los Aesir habían tomado parte en la creación de esta malvada diosa, se enfurecieron y les declararon la guerra.

La guerra fue encarnizada durante mucho tiempo, ningún bando consiguió aventajar al otro. Cuando los Aesir lograban derrumbar la muralla del Vanaheim, los Vanir hacían uso de sus poderes mágicos para derribar la de Asgard. Se hizo evidente a los ojos de las dos partes que no podía haber ningún ganador, por lo que acordaron una tregua. Decidieron que los Aesir y los Vanir vivirían en paz. Para asentar este acuerdo, ambas partes intercambiaron sus jefes. Los Aesir enviaron a Vili y Mimir con los Vanir. Vili era considerado por todos como un líder por nacimiento, poderoso tanto de mente como de cuerpo, y a Mimir, el guardián del pozo de la sabiduría, se le consideraba la personificación del saber. Los Vanir enviaron a Njord, el rey del verano, y a su hijo Frey, dios del sol y la primavera. Junto con ellos vino Kvasir, que había nacido de la mezcla de la saliva de los Aesir y de los Vanir, y también Freya, hermana de Frey, que se convertiría en diosa de la belleza y del amor, y sería la reina de las valquirias, las vírgenes guerreras de Odín.